La respuesta corta
Un árbol natural de un productor local suele tener una huella menor que uno artificial, siempre que después de Navidad se triture, se composte o se queme. Un árbol artificial solo es la opción más verde si sigues usando el mismo durante una década o más.
Si compras un árbol natural
- Cómpralo a un productor local, para que no viaje desde lejos.
- Elige un árbol de una plantación bien gestionada, donde se plantan árboles nuevos cada año.
- Después de Navidad, llévalo al punto de recogida de árboles que organice tu municipio, para que lo trituren o lo composten. En un vertedero se pudre y libera metano.
Si ya tienes un árbol artificial
Consérvalo y úsalo durante todas las Navidades que puedas. El árbol artificial más verde es el que ya tienes.
Un árbol que nunca sale del bosque
Sea cual sea el árbol que pongas en casa, también puedes plantar uno que se quede en la tierra. Plantamos pícea común autóctona, el árbol de Navidad clásico del norte de Europa, que muchas veces se vende como abeto, junto con pinos y abedules en bosques nuevos, y los cuidamos durante décadas. Planta uno para tu familia, o regálalo con una tarjeta de Navidad.