Empieza por tu propia cifra
La huella de carbono son los gases de efecto invernadero que causa tu vida en un año: los viajes, la calefacción y la electricidad, la comida y las cosas que compras. La media mundial de CO2 procedente de combustibles fósiles y de la industria fue de unas 4,7 toneladas por persona en 2024, y en los países más ricos suele ser mucho mayor. Una calculadora de huella de carbono del ministerio o la agencia de medio ambiente de tu país te dará una cifra más ajustada a tu vida.
Por qué no existe un número honesto de árboles
Encontrarás páginas que convierten tu huella en un número de árboles. Las cuentas parecen sencillas: alrededor del 47% de la madera seca es carbono, y cada kilogramo de carbono fue en su día 3,67 kilogramos de CO2, así que unos 580 kg de madera seca contienen una tonelada de CO2. Pero un plantón casi no pesa nada. Necesita décadas para formar tanta madera, cada bosque crece a su propio ritmo, y tu huella vuelve cada año. Un árbol plantado hoy no puede anular lo que emites hoy.
Por eso no prometemos kilos de CO2 por árbol, y por eso no decimos que los árboles sean una compensación.
Primero, hazla más pequeña
Los cambios más grandes suelen venir de unas pocas decisiones: volar menos y tomar el tren en los viajes más cortos, hacer menos trayectos en vehículo propio, calentar y abastecer tu casa con menos energía, comer más vegetales y comprar menos cosas nuevas. Los pasos pequeños y constantes son más fáciles de mantener que las grandes promesas.
Después, planta como contribución
Plantar árboles no es una goma de borrar, pero sí algo realmente bueno. Cada árbol que plantamos pasa a formar parte de un bosque nuevo en antiguos pastizales, un bosque que antes no existía. Da hogar a aves e insectos, y almacena más carbono cada año a medida que crece. Lo cuidamos durante décadas y te contamos cómo crece.
Un hábito que suma
En lugar de perseguir una gran cifra, prueba con un pequeño hábito: un árbol por cada mes del año, o uno por cada viaje que hagas. Plántalos todos de una vez o de uno en uno. Con el mismo nombre y el mismo correo electrónico, tus árboles se suman en una sola fila de nuestra clasificación.